Mejores Pensiones, Mejores Trabajos II

Keyword: 
Social security
Topic: 
Fiscal Policy - Public and Welfare Economics

Aumentar la cobertura en pensiones hoy, pero pensando en mañana.

Existen dos maneras básicas de incrementar la cobertura previsional, cada una con sus ventajas y sus inconvenientes: una implica otorgar pensiones a quienes alcanzan la edad jubilatoria sin protección social. La otra busca que las personas actualmente en el mercado de trabajo ahorren para su futuro.

Encontrar el equilibrio entre ambas es el desafío que deberán resolver los países de América Latina y el Caribe en las próximas décadas. En el libro Mejores pensiones, mejores trabajos: hacia la cobertura universal en América Latina y el Caribe (Bosch, Melguizo y Pagés, 2013), analizamos de manera critica las ventajas e inconvenientes de las políticas.

Países como Argentina, Brasil, Bolivia y Chile, por ejemplo, demuestran que las pensiones no contributivas han sido extremadamente eficaces en brindar cobertura a los adultos mayores que no cuentan con protección social y, probablemente, son la única herramienta que permite cubrir a aquellos que se jubilarán en las próximas décadas y han trabajado de manera informal la mayor parte de su vida.

Porcentaje de adultos mayores que reciben una pensión en Bolivia y Argentina
 Fuente: (Bosch, Melguizo y Pagés, 2013)
Nota: El salto en Bolivia en 2001 refleja la introducción del programa Renta Dignidad y
en Argentina, en 2006, el plan de moratoria previsional.

Los avances en materia de cobertura que se consiguieron a través de pilares no contributivos son muy importantes, una de las cuestiones es si estos avances se pueden mantener financieramente en el tiempo. La respuesta es que, dada la transición demográfica que se avecina en la región (la población de adultos mayores se va a multiplicar por 3.6), estos pilares solo serán financiables con una actualización conservadora de sus niveles de beneficios, lo que invariablemente reducirá su generosidad con respecto al ingreso medio de los países.

Costo como porcentaje del PIB de proporcionar una pensión no contributiva equivalente al 10% del PIB per cápita en 2010 en Brasil a todos los adultos mayores de 65 y más, con dos tipos de actualización.
Costo como porcentaje del PIB de proporcionar una pensión no contributiva equivalente al 10% del PIB per cápita en 2010 en Brasil

Pero además, el diseño de estos pilares debe incorporar no solo planteamientos de sostenibilidad financiera, sino el posible efecto que las pensiones no contributivas tienen en el mercado de trabajo; en particular, la edad a la que los ciudadanos dejan de trabajar y los incentivos para participar en los sistemas contributivos. Está establecido que estas pensiones reducen la oferta laboral de los elegibles, y de aquellos que están cerca de la edad de elegibilidad. Este es un efecto deseable, siempre y cuando la edad de elegibilidad de estas pensiones no sea muy baja. Sus efectos sobre la tasa contribución son poco conocidos, pero podrían ser no desdeñables habida cuenta que como menciona Carmen Pagés en Mejores Pensiones, Mejores Trabajos I, en algunos países la diferencia entre lo que se recibe si se contribuye toda la vida o si no se contribuye nada es muy pequeña.

Además, las pensiones no contributivas son solo parte de la solución, ya que no pueden asegurar que las personas, en particular las de clase media, puedan mantener su nivel de vida durante la vejez. O, en otras palabras, podrán ser eficaces para evitar la pobreza en la vejez de los adultos mayores, pero no en asegurar un nivel de consumo de acuerdo al que tuvieron mientras trabajaron. Para ello es imperativo que los mercados laborales de la región generen más trabajos que coticen a los sistemas de pensiones. Es decir trabajos formales.

El libro Mejores pensiones, mejores trabajos analiza de una manera crítica varias políticas implementadas en la región para incrementar el número de trabajos formales. La reducción de los costes de la seguridad social, por ejemplo, parece ser eficaz para generar trabajo formal en algunos contextos como en Chile o Costa Rica. Especialmente en los grupos que tienden a estar desvinculados del sistema previsional, como los jóvenes, los no asalariados y las empresas pequeñas. Esta es la filosofía que hay detrás de las reducciones importantes de los costos de la formalidad de la reciente reforma tributaria en Colombia. Sin embargo, estas medidas no son gratuitas y pueden tener significativos costos fiscales. Además, se desconoce cuál es la rebaja apropiada para maximizar la cobertura a partir de un objetivo de equilibrio actuarial entre contribuciones y beneficios. Al mismo tiempo, según el diseño de los subsidios, este tipo de iniciativas puede disuadir a las pequeñas empresas a crecer o fomentar el trabajo por cuenta propia frente al asalariado.

Además, varios estudios sugieren que el incremento de la formalidad (sobre todo entre las empresas pequeñas) requiere de una mayor fiscalización y de una mejora en la valoración del hecho de estar en regla por parte de empresas y trabajadores. Asimismo, parece claro que una mayor presión fiscalizadora en el mercado de trabajo amplía el número de trabajos formales, pero también puede destruir empleos que, por su baja productividad o porque empresas y trabajadores desestiman los beneficios de la seguridad social, no pueden sobrevivir a la regularización. Esta mayor fiscalización tendría que ir acompañada de una optimización de los servicios que ofrece la formalidad y/o de reducciones en el precio de estos servicios.

Por último, las innovaciones en la manera en la que el Estado se relaciona con los ciudadanos tienen el potencial de convertirse en una política de bajo coste para expandir la cobertura previsional: las experiencias a pequeña escala en Perú y Bolivia sugieren que el envío de recordatorios a través de mensajes de texto o cartas puede ser un mecanismo eficaz y barato para estimular el ahorro.

En todo caso, es imposible establecer una política única que sea capaz de corregir todos los problemas de cobertura que se encuentran en las muy diversas realidades de la región. Las soluciones van a surgir con los avances en las distintas dimensiones y, dado que los países se encuentran en puntos de partida muy diversos, el énfasis en una determinada dimensión dependerá de las dificultades concretas de cada uno.


Referencias

Bosch, M., A. Melguizo y C. Pagés. 2013. Mejores pensiones, mejores trabajos. Hacia la cobertura universal en América Latina y el Caribe. Washington, D.C.: BID. www.coberturauniversal.net.
 

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