El castigo en la escuela está prohibido, ¿en la casa es aceptado?

Topic: 
Conflict, Crime and Violence
Education - Health

Recientes estudios y noticias han evidenciado que el uso del castigo físico como forma de disciplina infantil es frecuente. Un post de este blog mostraba que en varios países de la región, cerca del 35% de los niños son castigados severamente. En Colombia, según cifras de la Encuesta Nacional de Demografía y Salud del año 2005, los golpes con objetos (44%) y las palmadas (28%) estaban dentro de las formas más comunes para disciplinar a los niños.

Aunque parezca sorprendente, la forma más común de violencia contra los niños, es la violencia en el hogar. La manera como se disciplina a un niño es muy importante para su desarrollo. Un estudio de UNICEF muestra que los niños expuestos a violencia en el hogar tienen, entre otros, mayores probabilidades de desertar del colegio, de involucrarse en prácticas criminales cuando adultos y de ser padres maltratadores.

Como economista interesada en temas de primera infancia, estas noticas no solo me preocupan, sino también me generan muchas preguntas: ¿Cómo podemos orientar a los padres sobre estrategias para disciplinar a sus niños sin recurrir al castigo físico? ¿Cuál es el papel de los programas de primera infancia?

En busca de respuestas, he estudiado el impacto que tienen los programas dirigidos a la primera infancia sobre la forma como los padres disciplinan a los niños en Colombia. Me centro en dos tipos de intervenciones: los chequeos médicos y el cuidado infantil subsidiado. En Colombia, estas dos intervenciones están mayoritariamente focalizadas hacia a la población más pobre. Encuentro que los padres de niños que se benefician en mayor medida por estos programas usan menos el castigo físico como forma de disciplina.

En general, programas como los chequeos médicos y los servicios de cuidado se han diseñado con el objetivo de mejorar las condiciones de salud y nutrición de los niños, así como de dotarles de ambientes de cuidado seguros y estimulantes mientras los padres trabajan. Existe evidencia acerca del impacto positivo de este tipo de programas sobre resultados como los ya mencionados. No obstante, la evidencia sobre el impacto que puedan tener dichos programas sobre las pautas de crianza y las formas de disciplina utilizadas por los padres es escasa.

¿Cómo se relacionan los chequeos médicos con las formas de disciplina?

Los Controles de Crecimiento y Desarrollo en Colombia incluyen también un componente de educación para los padres. Este aborda temas relacionados con pautas de crianza. Los controles están enfocados en niños de 0 a 10 años, pero la frecuencia disminuye conforme el niño crece, siendo mayor entre niños menores de 4 años.

Otro hallazgo es que los padres de niños entre 0 y 4 años que asisten con una mayor frecuencia a los controles de crecimiento y desarrollo utilizan menos castigo físico (golpes, palmadas o empujones) como forma de disciplina. El impacto es de cerca de 20 puntos porcentuales.

¿Y los servicios de cuidado infantil?

Los Hogares Comunitarios de Bienestar son una forma subsidiada de cuidado infantil en la cual una madre de la comunidad cuida de 12 a 14 niños entre 2-5 años en su casa. Los niños asisten a jornadas de aproximadamente 7 horas, en las cuales siguen una rutina y se les provee el 70% del suplemento nutricional necesario. Las madres comunitarias invitan a los padres a asistir a reuniones bimensuales, en las cuales trabajan temas como pautas de crianza, nutrición o violencia doméstica.

Encuentro que las madres de los niños que han estado expuestos durante un mayor tiempo al programa, utilizan menos castigo físico y recurren con mayor frecuencia a formas alternativas de disciplina (explicar al niño la importancia de obedecer o enviarlo a otra habitación de la casa).

¿Cuáles pueden ser los mecanismos que están generando el impacto?

Con base en la evidencia, considero que la interacción con los padres juega un papel central; bien sea porque éstos son más conscientes de que castigar físicamente tiene importantes consecuencias negativas o porque aprenden formas alternativas de disciplina. Los resultados no sugieren que los niños se comporten mejor.


Este articulo fue inicialmente publicado en el blog Primeros Pasos – Blog del BID sobre Primera Infancia, el 23 de Marzo del 2015.

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