Creciendo bien para vivir mejor en Bolivia

Keyword: 
Education
Topic: 
Education - Health

Existe suficiente evidencia que indica que el desarrollo temprano de las habilidades de los niños es clave para su éxito a lo largo de la vida. También se sabe que lo que el niño es y será no solo es determinado por los genes heredados de los padres, sino que depende de manera importante de la interacción entre esa estructura genética y las experiencias positivas o negativas que adquiere en el medio ambiente en el que se desarrolla. Un niño que crece en un ambiente difícil, excluido social y económicamente, tiene altos y mayores riesgos en cuanto a su salud física y mental, y es más propenso a presentar comportamientos sociales negativos. Mira este video de Denilson y su mamá, Marina

¿Quién es responsable de garantizar el bienestar de los niños?

En este contexto, se entiende y espera la intervención de los gobiernos a través de políticas sociales dirigidas a apoyar a las familias en la crianza de los niños, especialmente de aquellos en condiciones de vulnerabilidad y de exclusión social. Como lo señalan algunos estudios, los padres o cuidadores de los niños que crecen en estos ambientes de exclusión y pobreza generalmente desconocen la importancia de la estimulación temprana de sus hijos. Incluso, muchas veces si lo saben, desconocen la oferta de servicios de apoyo existente o deben priorizar otras necesidades (salud, alimentación, etc.).

También, puede ocurrir que lo que ellos consideran como buenas prácticas, en realidad no lo son (confundir un niño saludable con un niño con sobrepeso es un ejemplo clásico). Además es común el miedo a ser socialmente considerados malos padres por usar servicios. Todas estas situaciones justifican la intervención de los gobiernos.

Afortunadamente, muchos países de la región de América Latina y el Caribe hoy en día tienen programas de Desarrollo Infantil Temprano (DIT) entre los que se incluye Bolivia. En los últimos años el Gobierno, a través del Ministerio de Salud, viene implementando el programa “Crecer Bien para Vivir Bien”, en dos departamentos (Chuquisaca y Potosí). El mismo está dirigido a niños menores de 5 años que viven en condiciones menos favorables en áreas periurbanas y rurales. El programa fortalece los servicios de centros infantiles y establecimientos de salud en DIT y crea dos servicios complementarios: visitas domiciliarias y salas de estimulación temprana (SE). Con estas intervenciones se espera promover la estimulación temprana de los niños en los hogares, comunidades, centros infantiles y servicios de salud; identificar tempranamente aquellos niños en riesgo de rezago o de retraso en el desarrollo; y brindar tratamiento de acuerdo con los resultados del diagnóstico realizado en las salas de estimulación.

Si bien el Programa es nuevo y está aún en etapa inicial de implementación, ya hay experiencias destacables. Compartimos tres de ellas:  

1. La oferta de servicios de SE ha generado una creciente demanda por parte de las madres, la mayoría de las cuales han llevado a sus hijos a las SE, por iniciativa propia, al enterarse de la existencia de servicios de apoyo a los niños con “problemas”, a través de los centros infantiles y establecimientos de salud a donde llevan a sus hijos, y a través del programa de transferencias condicionadas (Programa Bono Juana Azurduy);

2. A pesar de los problemas de acceso a las SE, las madres se esfuerzan en cumplir las citas (una a dos veces a la semana, durante un promedio de 4 a 5 meses), ya que están motivadas al ver los progresos en sus hijos;

3. Tanto niños como madres manifiestan estar a gusto en las SE y han establecido vínculos cercanos con el personal de las salas. Igualmente, las madres se involucran en las intervenciones que sus hijos desarrollan y aprenden actividades de estimulación para realizar en sus casas guiadas por los profesionales de las SE. Esto refuerza las habilidades de sus hijos y, aunque los padres no asisten (en general por trabajo), están de acuerdo en la importancia de llevar a las niñas y los niños a las salas y algunos apoyan en casa estas actividades.

Por su parte, el personal profesional y técnico de las SE manifiesta:

1. Estar contento con la creciente demanda por los servicios que prestan las SE, y se sentirse satisfechos con los resultados de los niños que egresan;

2. Considerar que están logrando trabajar articuladamente con los servicios de salud, los centros infantiles y los programas de protección social (Programa Bono Juana Azurduy, Bono Juancito Pinto), lo que les ha ayudado en la divulgación de la existencia de las SE y de los servicios que ofrecen;

3. Observar que hay una mayor tendencia en la utilización de instrumentos de medición del desarrollo por parte del personal de los centros de salud y de los centros infantiles;

4. Observar y evalúar a través de los instrumentos de medición del desarrollo mejoras de los niños que son atendidos en las salas.

Mira este video de Clarita.

Si bien todo esto es destacable, cabe mencionar que el Ministerio de Salud aún tiene muchos desafíos, por ejemplo, en cuanto a la cobertura del programa en otros departamentos y  a la necesidad de ampliar los servicios de DIT a los otros niveles de atención del sistema de salud. También tiene grandes retos en la generación de instrumentos que le permitan el monitoreo y la evaluación continua de la calidad de los servicios. Por lo pronto es satisfactorio ver que en Bolivia la responsabilidad de la niñez no solo recae en los padres, sino que es asumida también  por el Gobierno.


Este articulo fue inicialmente publicado en el blog Primeros Pasos – Blog del BID sobre Primera Infancia, el 13 de Enero del 2017.

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