Como garantizar la equidad desde temprana edad en Argentina?

Keyword: 
Inequality
Topic: 
Poverty - Inequality - Aid Effectiveness

Este post apareció originalmente en el blog Primeros Pasos – Blog del BID sobre Primera Infancia, el 24 de Julio del 2017.

El 45,8% de los niños y niñas menores de 14 años en Argentina vive en situación de pobreza, mucho más que el porcentaje que se refleja en el resto de la población (30,3%). Los datos apuntan a que la pobreza afecta, mayormente, los primeros años de vida.

Este fenómeno de infantilización de la pobreza, caracterizado por niveles más elevados en la infancia que en la población general, es común en toda América Latina y va más allá de lo monetario. A pesar del amplio consenso que existe en torno a la relevancia de los primeros años, las peores condiciones socioeconómicas se concentran en esta etapa. Según un estudio realizado por UNICEF, en 2015 el 34,4% de los niños de 0 a 5 años se encontraba en situación de pobreza, frente al 31,7% de los niños de 0 a 17 años.

El futuro es hoy*, un nuevo estudio en Argentina que sistematiza y describe las políticas públicas para la primera infancia, emite las siguientes recomendaciones para avanzar en la garantía de los derechos de todos los niños:

1. Modificar el régimen de licencias de maternidad y paternidad para garantizar su universalidad.

En Argentina solo 1 de cada 2 trabajadores tiene acceso a algún tipo de licencia por paternidad o maternidad y existen grandes disparidades de acuerdo a la categoría ocupacional en el mercado laboral. Para quienes trabajan formalmente en el sector privado, la licencia por maternidad es de 90 días (por debajo de la recomendación de la Organización Internacional del Trabajo), y la licencia por paternidad es prácticamente inexistente – solo dos días – convirtiéndola en la más corta de toda América Latina.

Fuente: CIPPEC sobre la base de Aulicino, Cano, Díaz Langou y Tedeschi (2013)


El panorama de las licencias de paternidad en la región coarta el derecho de los padres a cuidar de sus hijos y exacerba la distribución inequitativa de las tareas del cuidado y la crianza en el hogar, colocando la carga casi exclusivamente sobre las mujeres, como se aprecia en el cuadro a continuación.

Fuente: CIPPEC

Nota: Ecuador y Uruguay otorgan 10 días continuos (a partir de 2016, Uruguay extendió a 13 días continuos). Colombia garantiza 8 días hábiles, Brasil 5 días corridos y Argentina 2 días corridos. 

Es necesario modificar el régimen de licencias para garantizar la universalidad en el acceso a ellas. La puerta de entrada debería ser, sencillamente, la maternidad y la paternidad y no la categoría dentro del mercado laboral. Además, hay que mejorar la co-parentalidad, extendiendo la licencia por paternidad en una proporción mayor y creando una licencia familiar que pueda ser utilizada equitativamente por ambos padres.

2. Redefinir la implementación de políticas públicas que beneficien a los más pequeños.

Si bien hay importantes avances en las políticas de transferencias de ingresos en Argentina, el actual esquema es fragmentado e inequitativo y aún no alcanza a todas las familias. El 25,5% de los infantes y adolescentes no cuenta con ningún tipo de apoyo monetario, lo que afecta especialmente a las familias más vulnerables. Argentina transfiere ingresos a las familias con niños mediante tres vías: las Asignaciones Familiares (para los hijos de trabajadores formales), la Asignación Universal por Hijo (para los hijos de trabajadores informales) y la deducción del impuesto a las ganancias (una transferencia tácita para los trabajadores de altos ingresos). Este régimen es inequitativo (cubre más a las familias de mayores recursos) y fragmentado (tiene distintos requerimientos para cada pilar en escolaridad y controles de salud, con mayores exigencias para las familias más vulnerables). Una mirada profunda sobre cómo mejorar la progresividad de las transferencias que realiza el Estado y trabajar en la fragmentación del sistema, con un plan de implementación gradual, se encuentra aquí.

3. Aumentar el acceso de servicios de educación inicial y cuidado infantil de calidad.

El derecho a acceder tanto a una educación inicial, como a cuidados de calidad y en igualdad de oportunidades se encuentra condicionado. Solo 1 de cada 3 niños de 0 a 4 años accede a servicios de cuidado o educación inicial formales y también aquí se observan grandes brechas por nivel socioeconómico y jurisdicción. Pese a los avances realizados en materia de expansión de la oferta en los últimos años, todavía hay muchos niños sin cobertura y sin posibilidad de acceder a servicios de educación inicial o cuidado de calidad. Una solución a esta situación es fortalecer la oferta de jardines maternales y centros de cuidado, con financiamiento nacional y con elevados estándares de calidad.

4. Avanzar a través de servicios integrales.

La lección más importante es que las múltiples necesidades que atraviesan a la primera infancia demandan abordajes integrales para brindar a los niños y sus familias el apoyo que necesitan. Esto requiere no solo de la participación coordinada de las distintas áreas y niveles de gobierno, sino también del compromiso de la sociedad en su conjunto.

Garantizar la igualdad de oportunidades desde el comienzo de la vida debe ser nuestra prioridad. Los niños ya no pueden esperar más, su futuro es hoy.

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