La inclusión y la estabilidad financieras

Keyword: 
Financial institutions
Topic: 
Financial Economics
Poverty - Inequality - Aid Effectiveness

Inclusión financiera en América Latina

Los reportes anuales de estabilidad financiera de los países emergentes incluyen a las instituciones de inclusión financiera como importantes y crecientes vehículos de ahorro e inversión para los hogares y el público en general. Gran parte de estas instituciones[1] realizan actividades financieras que hacen las veces de créditos bancarios, pero en un marco regulatorio inexistente o mucho más laxo que las instituciones bancarias formalmente constituidas. La regulación de los nuevos instrumentos de inclusión financiera en muchos países es también escasa o inexistente.[2]

De una revisión reciente[3] de los trabajos sobre los posibles y diversos vínculos entre la estabilidad y la inclusión financiera se deriva que la mayor parte de estos son estudios de caso de países o regiones, recogidos en documentos de trabajo o en discursos, que no ahondan ni demuestran empíricamente los vínculos propuestos, ni parten de un marco conceptual concreto. Los trabajos son nuevos y en su mayor parte los realizan organismos internacionales, hacedores de política, reguladores y supervisores, que velan por la inclusión, la estabilidad financiera, o ambas. Los distintos autores señalan que estos vínculos requieren análisis teóricos y empíricos sólidos y rigurosos.

Una forma de comenzar a desarrollar un marco conceptual para el estudio de estos fenómenos es analizar la inclusión financiera desde sus distintas etapas y dimensiones. Algunos de los organismos internacionales responsables de la inclusión financiera han dado definiciones e indicadores globalmente aceptados de los que se deduce la naturaleza multidimensional de la inclusión financiera, siendo sus dimensiones básicas el acceso, el uso y la calidad.[4]

Tradicionalmente, la falta de acceso ha sido definida como alguna forma de barrera observable resultado de las fricciones asociadas al sector financiero: costes de información (problemas de selección adversa y riesgo moral) y costes de transacción[5]. La existencia de estas fricciones produce que la oferta de servicios financieros sea nula o muy reducida para un porcentaje de la población. En cuanto a la falta de uso, esta ocurre cuando se tiene acceso y los agentes privados muestran un bajo o nulo uso de los servicios financieros por razones como falta de conocimientos financieros; falta de ahorros, empleo o ingresos; falta de confianza en las instituciones financieras; o miedo a endeudarse. La calidad de la inclusión financiera ahonda de forma más profunda en la naturaleza y las características del acceso y el uso, y tiene que ver con la diversidad y adaptabilidad del producto y servicio a los clientes, la regulación y supervisión apropiada de los intermediarios financieros, así como con políticas de protección al consumidor financiero y de educación financiera.

De la mayor parte de los trabajos que analizan los vínculos entre la inclusión y la estabilidad financieras se deduce que un mayor acceso y uso de los intermediarios financieros formales, da lugar a una menor inestabilidad financiera a través de: i) un sistema financiero más diversificado, ii) una intermediación más eficiente de los recursos, y iii) una mayor capacidad de resistencia de los hogares a las vulnerabilidades y shocks económicos. En la misma línea de estos trabajos, las principales definiciones teóricas y operativas de estabilidad financiera, consideran que la existencia de instituciones financieras que desarrollen las funciones de intermediación eficiente de recursos y la diversificación del riesgo, es un elemento primordial para garantizar la estabilidad financiera.[6]

Si un mayor acceso y uso a los mercados financieros formales promueve la estabilidad financiera, es necesario entender los mecanismos y procesos que limitan la participación en los mercados financieros formales. La eliminación de las fricciones de información y costes de transacción da como resultado un mayor acceso a los mercados financieros[7]. Este mayor acceso resulta en una intermediación más eficiente de recursos y un mejor manejo de los shocks económicos, lo que repercute de forma positiva sobre la estabilidad financiera. Además, el mayor acceso a los mercados financieros formales suavizaría los riesgos asociados a la participación en el sector financiero informal. Eliminar estas fricciones sería el primer paso entonces para lograr una mayor estabilidad. Según las teorías tradicionales de mercados financieros[8], el propio desarrollo financiero a través de la existencia de intermediarios financieros y el desempeño de sus funciones eliminaría las fricciones logrando una mayor participación.

Para garantizar la estabilidad del sistema financiero de esta forma, no solamente es necesario proveer de un mayor acceso financiero a la población. Es necesario que esa población use los productos y servicios financieros con frecuencia y de forma diversa. Las fricciones de información relacionadas con la falta de confianza y falta de conocimientos financieros pueden dar lugar a una autoexclusión de los mercados financieros aunque se tenga acceso. Caracterizar la naturaleza de estas fricciones del lado de la demanda así como su eliminación es, por tanto, clave.

Según los trabajos recientes la dimensión de calidad también es un elemento primordial para que un mayor acceso y uso no pongan en riesgo la estabilidad financiera. Esta dimensión tiene que ver con el cambio en la naturaleza y los niveles de riesgos que conllevan los nuevos instrumentos y entidades de inclusión financiera, así como los nuevos clientes. Como se mencionó anteriomente, se basa en la existencia de: i) una adecuada regulación y supervisión de entidades y nuevos instrumentos de inclusión financiera, ii) políticas efectivas de protección al consumidor financiero, y iii) programas de educación financiera. Por lo común, esta dimensión toma mayor relevancia en etapas de desarrollo financiero más avanzadas, cuando los problemas de acceso y uso están eventualmente resueltos. Como señalan algunos de los principales organismos encargados del tema, la inclusión financiera es un proceso o “viaje” con las siguientes etapas: construcción del marco básico para posibilitar el acceso, primera entrada al sector financiero formal, uso informado de los productos y servicios, uso de una gama completa de productos y servicios y, finalmente, uso de productos y servicios financieros de alta calidad.

Se podría deducir, que las medidas asociadas a la dimensión de calidad tienen que ver con las señaladas tras la crisis para las etapas de desarrollo financiero más avanzadas - regulaciones prudenciales, políticas de protección al consumidor financiero y educación financiera. No obstante, los riesgos y fricciones asociados a la inclusión financiera son distintos a aquellos asociados con los del desarrollo financiero en sus etapas más avanzadas, al igual que las medidas a aplicar. Como es señalado por algunos trabajos[9], el riesgo idiosincrático de las entidades de inclusión financiera es bien entendido así como su regulación prudencial. El riesgo sistémico se considera inexistente, y los que señalan su posibilidad - a través del arbitraje regulatorio y la cada vez más estrecha relación de estas entidades con el sector financiero bancario – consideran que es mucho más simple que las complejas y opacas cadenas de intermediación en las economías desarrolladas. La inclusión financiera es sólo una parte del desarrollo financiero.

De todo ello se concluye que los riesgos de la inclusión financiera sobre la estabilidad financiera están relacionados primordialmente con las primeras etapas de la inclusión y el desarrollo financiero, en concreto con la falta de acceso y uso de los mercados financieros formales. Esta falta de acceso y uso dificulta la intermediación eficiente de recursos, la resistencia a los shocks y la diversificación del riesgo, lo que podría poner en peligro la estabilidad. Los riesgos de la inclusión financiera en sus etapas avanzadas son distintos y menores a los del desarrollo financiero en sus etapas más avanzadas.

Empero, las medidas de regulación y supervisión, así como las políticas de protección al consumidor financiero y los programas de educación financiera, son fundamentales para lograr un acceso y uso efectivo, y evitar los riesgos asociados a la inclusión financiera, aunque estos no supongan un riesgo para la estabilidad de todo el sistema financiero. En este punto es necesario precisar el tipo de intervención estatal o regulación necesaria para el caso particular de la inclusión financiera, no aplicar en automático las medidas derivadas de la crisis financiera. Las normas y estándares de la regulación exigidos pueden ser un obstáculo para el desarrollo de estas entidades e instrumentos. Por ello es de especial relevancia la aplicación del principio de proporcionalidad en la regulación: el balance de los beneficios frente a los riesgos y costes de la regulación y supervisión de las entidades e instrumentos de inclusión. Un ejemplo de la aplicación de este principio es la supervisión delegada. Esta parece ser la alternativa recomendable, como es el caso de las federaciones y confederaciones para la supervisión de cooperativas.

Es necesario seguir profundizando en el estudio de los vínculos entre la estabilidad y la inclusión financiera. El marco teórico de mercados financieros tradicionales, donde los intermediarios financieros eliminarían paulatinamente las fricciones de agencia y los costos de transacción a través de distintas funciones, podría ser extendido dando cabida a nuevas fricciones relacionadas con el mayor acceso y uso en los mercados financieros que ponen en riesgo la estabilidad. Es también necesaria la elaboración de bases de datos con información sobre la naturaleza de las entidades e instrumentos de inclusión financiera, así como sus estructuras de regulación y supervisión, ya que existen enormes lagunas de esta información.


1. Cooperativas de crédito y ahorro, microfinancieras, uniones de crédito, ONG, agentes corresponsales, entre otros.

2. Pagos vía telefonía móvil, banca por internet y pagos electrónicos, entre otros.

3. Para la revisión y una discusión amplia del tema presentado en este artículo véase Roa (2014).

4. AFI (2011), GPFI y CGAP (2011), OCDE et al. (2013).

5. Honohan (2004), Beck y De la Torre (2007).

6. Alawode y Al Sadek (2008), Ponce y Tubio (2010).

7. El enfoque de existencia de fricciones en los mercados financieros que limitan el acceso hace referencia a los marcos conceptuales de los trabajos clásicos de racionamiento del crédito (Baltensperger (1978), Stiglitz y Weiss (1981), Jafee y Stiglitz (1990)).

8. Levine (1997).

9. Roa (2014).


Referencias

AFI (2011), Measuring Financial Inclusion. Core Set of Financial Inclusion Indicators, Alliance for Financial Inclusion (AFI), Bangkok, Tailandia.

Alawode, A. A., y M. Al Sadek (2008), What Is Financial Stability?, Central Bank of Bahrein Financial Stability Paper Series, núm. 1.

Baltensperger, E. (1978), Credit Rationing: Issues and Questions, Journal of Money, Credit and Banking, vol. 10, núm. 2, pp. 170-183.

Beck, T., y A. de la Torre (2007), The Basic Analytics of Access to Financial Services, Financial Markets, Institutions & Instruments, vol. 16, núm. 2, pp. 79-117

GPFI y CGAP (2011), Global Standard-setting Bodies and Financial Inclusion for the Poor: Towards Proportionale Standards and Guidance, documento preparado por Grupo Consultivo de Ayuda a los Porbres (CGAP) por encargo de Global Partnership for Financial Inclusion (GPFI), Washington, D. C

Honohan, P. (2004), Financial Sector Policy and the Poor: Selected Findings and Issues, World Bank Working Paper, núm. 43, Washington, D. C.

Jaffe, D., y J. Stiglitz (1990), Credit Rationing, en Benjamin M. Friedman y Frank H. Hahn (eds.), Handbook of Monetary Economics, tomo 2, pp. 838-888.

Levine, R. (1997), Financial Development and Economic Growth: Views and Agenda, Journal of Economic Literature, vol. 35, pp. 688-726.

OCDE, Central Bank of Colombia, Banco de Desarrollo de América Latina CAF y Fogafin (2013), Financial Education in Latin America and the Caribbean: Rationale and Way Forward, International Network on Financial Education, Praga.

Roa, M. J (2014), La inclusión y la estabilidad financieras. Documento de Investigación 15, Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos.

Stiglitz, J., y A. Weiss (1981), Credit Rationing in Markets with Imperfect Information, American Economic Review, vol. 71, núm. 3, pp. 393-410.
 

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